sábado, 24 de diciembre de 2011

¿Hubo una oferta de los norteamericanos?

                                                         HMS Illustrius e Invincible,Julio de 1982

La partida del Invincible y del Hermes al Atlántico Sur planteó una pregunta importante en Malvinas y en Gran Bretaña - que pasaría si cualquier portaaviones fuera incapacitado o destruido?.Su presencia era importante en la misión,incluso en palabras del Almirante Woodward que había dicho "si pierdo al Invincible la misión se arriesga severamente, si pierdo al Hermes la misión habrá terminado".
El otro portaaviones del Comando Británico,una nave hermana más antigua del Hermes,el HMS Bulwark,se puso en el dique No 3 del Astillero de Portsmouth,sufría un estudio para ver la conveniencia de enviarlo si la guerra continuaba o en caso de que un portaaviones fuera incapacitado y el trabajo empezó sacándole las bolas de naftalina.
Sin embargo su re-entrada en servicio tardaría algún tiempo y en ese caso la guerra podría haber terminado y en el peor de los casos se podría perder.La otra opción era la finalización de la puesta a punto del Illustrius, que de hecho se completó 3 meses más temprano de lo previsto y después se dio prisa en unos ensayos de mar breves camino al Atlántico Sur,mientras comisionando en ruta (20 de Junio de 1982)ya se le habían colocado los Phalanx como una de las tantas lecciones aprendidas de la guerra  y que previamente no se los había instalado por considerarlos demasiados caros.
El HMS Illustrius llegó a la escena cuando el conflicto acabó pero ya su llegada habría dado a la cansada Flota un empujón significativo.Si uno de los dos portaaviones se hubiera perdido,algo que era probable,las fuerzas británicas se habrían retirado,se habrían re-agrupado y habrían esperado al Illustrius y al Bulwark antes de intentar volver a enfrascarse en un segundo round en las Malvinas.

                                                                HMS Bulwark en Singapur,1961   

Aunque nunca se conoció oficialmente,hay informes que durante el transcurso de la guerra los Estados Unidos le ofrecieron a Gran Bretaña el "préstamo" de un portaaviones de su US Navy si llegaba a pasarle lo peor al Invincible o al Hermes.Una fuente sugiere que el portaaviones americano en cuestión era el USS Eisenhower mientras otra fuente sugiera al Keersage.También se mencionan,aunque menos probables,al USS Guam y Oriskany y se rumoreaba que funcionarios de la Armada Real visitaron el astillero de Norfolk para inspeccionar dos Iwo Jima.
Sin tener en cuenta la nave y sin tener en cuenta el tiempo en que se hizo la oferta e incluso es casi cierto que se habría realizado o nunca se habría materializado?,los problemas involucrados con tripular y equipar un navío extranjero de este tamaño por el tiempo de la guerra serían al menos difíciles.
Donde conseguiría la Armada Real la mano de obra para una nave importante de este tamaño?Después de todo estaban y todavía existen diferencias técnicas significantes entre el equipo de la Royal Navy y la US Navy.Hay implicaciones políticas entonces,EEUU y el Reino Unido siempre han tenido una relación especial pero esto estaría empujándolos a un nuevo límite,por apoyar a los británicos los norteamericanos estaban arriesgando las relaciones con América del Sur y adicionalmente el público americano no puede tener la misma resolución para prestar equipo de propiedad estadounidense para luchar una batalla a miles de millas de su país.

                                                                       USS Eisenhower
Sabemos que equipos de alta tecnología ,y más un portaaviones,no serían expuestos sin una escolta adecuada y es 100% seguro que habrían contado con tripulación norteamericana para llevarlo,eso lo involucraría directamente en la contienda,ni hablar si los argentinos hubiera intentado atacarlo,por menos cosas los EEUU han entrado en guerra y conflictos sin pensarlo.Las dudas surgen si el mencionado buque además de tripulación hubiera llevado aviones y helicópteros y que papel hubieran jugado...solo se defenderían en caso de un ataque?Y la Argentina hubiera acudido a la URSS como ayuda urgente?los soviéticos ya se habrían ofrecido a hundir un portaaviones inglés y darle el crédito a los argentinos,porque no hundir un jugoso blanco norteamericano?
La conclusión es que la Superpotencia hubiera intervenido si se llegaba a suceder un segundo round en Malvinas,habría mandado buques y personal ya sea para bloquear,presionar,apoyar o atacar pero demostrando que las relaciones carnales de siglos eran más importantes a largo plazo que una relación casual y de conveniencia con un gobierno militar que el mundo no veía con buenos ojos.

Fuente:
La Guerra Confidencial por Falklands de Nigel West

viernes, 16 de diciembre de 2011

El Desembarco Secreto Del 66

Interesante nota de 1996 donde se relata esta extraña misión de reconocimiento,no fue ni la primera ni la última que se hizo en suelo malvinense sin conocimiento de los británicos,recordemos allá por 1999 sino me equivoco cuando se encontraron dos botes de goma y se hizo una caza de brujas por toda la isla buscando a los incursores ilegales.Otro archivo para el lado secreto de la gesta por Malvinas.


Cuando el submarino Santiago del Estero desembarcó secretamente en una playa desierta de las islas Malvinas a 40 kilómetros de Puerto Argentino en octubre de 1966, uno de sus tripulantes y capitán de corbeta Juan José Lombardo no soñaba que 16 años después sería el planificador de la invasión en 1982 y comandante del "Teatro de Operaciones Malvinas" en la guerra. Tampoco incidió en su posterior designación: ningún marino en actividad sabía que había sido uno de los protagonistas.

Aquel desembarco formó parte de un largo juego de guerra en torno de la recuperación de las islas Malvinas, que retomó como hipótesis el almirante Eduardo Massera en 1977 y que, finalmente, culminó en 1982 con la invasión y la búsqueda de oxígeno político para el Proceso que agonizaba. La invasión a las islas fue una de las pocas decisiones confidenciales que las Fuerzas Armadas lograron mantener. Aunque ya para diciembre de 1981 ocho almirantes de la Marina sabían de la decision de ocuparlas, lo ignoraba un miembro de la junta militar: el brigadier Lami Dozo, comandante de la Fuerza Aérea, mientras el general Mario Benjamín Menéndez recién se iba a enterar el 1 de marzo.

Convenciendo al general

Anaya había pensando la operación cuando peleaba con las lecciones de inglés en Londres en la Agregaduría naval. Ya como comandante de la Armada, el 9 de diciembre de 1981 lo había convencido en una comida con sus esposas al comandante en jefe del Ejército, el general Leopoldo Fortunato Galtieri, diciéndole que él le abría el camino para derrocar al general Roberto Viola de la presidencia. Pero tenía un precio: que apoyara la ocupación de las islas Malvinas. En los tres meses del conflicto más inesperado de la historia contemporánea, las "operaciones secretas" de ingleses y argentinos durante la guerra de las Malvinas fueron por lo menos siete. Del lado británico, son difíciles de reconstruir porque creen en la ley de secretos de Estado y la respetan. Para los militares argentinos, la derrota fue tan traumática y vergonzante que nadie se atreve a escribir una historia oficial o a admitir que hubo héroes que están olvidados y muchos, desamparados. Los errores, horrores y épicas de la guerra de las Malvinas se conocen con cuentagotas, y hay más reconocimientos a la actuación de los militares y soldados argentinos en libros y documentales hechos por los británicos que en su propio país. Este relato es el fruto de una investigación que incluyó docenas de horas de conversación con los protagonistas de la guerra de las Malvinas en la Argentina y Gran Bretaña entre agosto de 1982 y diciembre de 1985. A muchos que ayudaron a reconstruir las operaciones secretas del conflicto anglo-argentino no se los identifica a su propio pedido. Algunos han muerto y la mayoría de los militares involucrados están en situación de retiro.

Rumbo a las islas

En 1966, al comando del hoy fallecido capitán de fragata Horacio González Llanos y con Lombardo como segundo, el viejo submarino de origen norteamericano "Santiago del Estero" se desprendió de la "task force" argentina que había cumplido sus ejercicios anuales en las cercanías de Puerto Pirámides y navegó durante cuatro días hacia las islas. Aunque la tripulación creía que se dirigían a Mar del Plata, su base original. "Nos enteramos después que el comandante recibió la orden del almirante Benigno Varela, jefe de la Armada en 1966, de dirigirnos hacia la isla Soledad", contó a Clarín uno de los oficiales que participó. Navegaron en inmersión y el submarino subió a la superficie con sus 85 tripulantes al atardecer. Dos patrullas de seis hombres cada una partieron hacia la playa, que estaba a un kilómetro y medio de distancia, en botes. La misión era reconocer si esa playa era apta para un desembarco argentino. Pero el primer intento fue un fracaso: la patrulla se perdió, el submarino los recogió de los kayacs arrastrados por la corriente marina y volvieron a sumergirse. Emergieron nuevamente al atardecer del día siguiente y consiguieron cumplir su objetivo.

El kelper no anunciado

En su análisis preparatorio, los riesgos estudiados eran mínimos. La playa era desértica y pantanosa y el único problema podría ser que varara el submarino. La gente no estaba incluida en el cálculo de las probabilidades. Pero el poblador apareció al amanecer. Un kelper somnoliento y sorprendido "aproximadamente de 40 años" se encontró frente a los militares argentinos uniformados, sin darse cuenta de que su vida corría peligro. El comandante González Llanos optó por una solución piadosa: le vaciaron una botella de whisky en la boca, lo abandonaron en la playa y partieron hacia el Santiago del Estero. La operación fue tan secreta que ni siquiera figura en el currículum de los tripulantes. Solo la conocían el nacionalista almirante Varela y Juan Carlos Boffi, comandante de la flota de mar. Varela lo admitió en su casa de Boulogne 16 años después ante esta periodista. "Supimos guardar el secreto. No se lo conté ni a mi mujer. Usted es la primera en saberlo", relató uno de los tripulantes. La playa elegida por el Santiago del Estero no fue utilizada en 1982 para el desembarco argentino. Las fuerzas militares optaron por playas más cercanas a la capital de las islas.

No puede hablar con nadie

En diciembre de 1981, el proceso militar se ahogaba y el vicealmirante Juan José Lombardo denunció en la reunión del Almirantazgo "la descomposición del país y la necesidad de encontrar una solución política". Amenazaba con su pase a retiro y ni siquiera logró calmarlo ese largo paseo en yate con su esposa al que lo invitó el comandante de la Marina, Jorge Anaya. El submarinista Lombardo había estudiado en la Escuela Naval Francesa, era terrateniente en Salto, nacionalista y con una visión más humanitaria del mundo que sus pares de la época. Se sorprendió cuando el 15 de diciembre, el comandante lo convocó a su despacho en el Edificio Libertad para promoverlo y designarlo comandante de operaciones navales. La orden inmediata lo dejó paralizado: "Vamos a ocupar las Malvinas. Usted será el encargado de planificar la operación. No puede hablar con nadie, a no ser con sus cuatro colaboradores inmediatos". El alto y elegante vicealmirante Lombardo partió hacia Bahía Blanca para planificar la operación que desafió la lógica y la imaginación de los servicios de inteligencia de la guerra fría. Hasta entonces, el enemigo argentino era Chile y no los ingleses, y los fantasmas de la junta militar no eran otros que los miles de desaparecidos de la represión ilegal y la presión internacional que se ejercía para que se diera a conocer su paradero, y el fracaso del plan económico llevado adelante por el ministro José Alfredo Martínez de Hoz . Ante este cuadro político y en el mes de octubre de 1981 cuando era comandante de la flota de mar, Lombardo se reunió con Anaya y le dijo: "¿Por qué no hacemos en las islas Georgias lo que hicimos en Thule en 1976?". Thule es una isla deshabitada en el archipiélago de las Sandwich del Sur. En un intento de pulsar la reacción inglesa y "reafirmar soberanía", siete militares de la Marina argentina la habían ocupado en 1976 al ser desembarcados por un barco de la fuerza que cumplía con su campaña anual antártica. Los ingleses habían reaccionado tardíamente, con tibieza y solo presentaron una protesta formal. La Marina había instalado una Bandera argentina y pretendía fijar en Thule un hito de soberanía: oficiales desarmados que emitieran al mundo partes meteorológicos, comunicaciones de radio y los ojos puestos en la ratificación del Tratado Antártico en 1991.

Nota Original:
www.clarin.com
Sacado de:
www.zonamilitar.com.ar

domingo, 11 de diciembre de 2011

La mision del ELMA Río de la Plata


El Capitán de Ultramar de la marina mercante argentina  Carlos Benchetrit relata por primera vez su casi suicida misión de espionaje a la flota inglesa concentrada en la isla de Ascensión, días antes de que esa poderosa formación partiera rumbo a los mares del sur argentino.

Benchetrit ha guardado como testimonio de su inolvidable experiencia el radiotelegrama por el cual las autoridades de la Empresa de Líneas Marítimas Argentinas (ELMA), en lunfardo, le ordenaban poner fin con premura su misión de espionaje.

Como es el caso de la arriesgada misión que le correspondió como capitán del buque mercante ELMA “Río de la Plata” (buque en el que navegaría durante once años) en abril de 1982, que consistía en espiar (huérfano de todo apoyo naval o aéreo) a la poderosa Fuerza e Tareas Británica que se estaba concentrando en la “Isla de Ascensión” para caer sobre las fuerzas argentinas en las “Islas Malvinas”.

El Hombre y sus circunstancias

A comienzos de ese crucial mes de abril de 1982, el capitán Benchetrit comandaba el Río de la Plata en un viaje desde Finlandia a Bilbao, que era su última escala de carga antes de emprender el regreso a Buenos Aires. El 5 de abril, navegando en aguas internacionales próximas a la costa inglesa, captó una transmisión de la TV británica que mostraba la partida desde la "Base Naval de Portsmouth" de los portaaviones HMS “Invincible” y HMS “Hermes” en medio de una euforia popular.

Nada le hacía prever, todavía, que iba a tener que estar peligrosamente cerca de las unidades de la Fuerza de Tareas, que entonces observaba cómodamente por televisión. "Esto fue una verdadera coincidencia -relata-, y ocurrió antes de recibir el primer mensaje cifrado desde Buenos Aires. No me había imaginado para nada mi posible participación en el conflicto, no estaba mentalizado en lo más mínimo para verme involucrado en la guerra que se venía."


Buena parte de la formidable flota reunida apresuradamente por los ingleses en nuestra contra, se concentró en la isla de Ascensión, ubicada a más de 3000 millas de las islas Malvinas.

El 19 de abril, dejado atrás el puerto español de Bilbao, el ELMA "Río de la Plata" navegaba plácidamente hacia Buenos Aires. Poco antes de la medianoche, y a la altura de la Isla Do Fogo (en Cabo Verde), las cosas se empezaron a complicar para su capitán. A esa hora, imprevistamente, llegó un telegrama cifrado de ELMA.
"El telegrama decía -cuenta Benchetrit- "Ir a la isla de Ascensión para hacer avistajes".
Debía mantenerme a 12 millas por seguridad y reportar todo lo que veía. Si bien es habitual que en época de guerra se use así a las unidades de la marina mercante, yo pensé por primera vez que nos íbamos a convertir en civiles cometiendo un acto de espionaje.

Se inician las operaciones de Espionaje

El 23 de abril de 1982, tras una marcha a toda máquina, el Río de la Plata llegó frente a la isla de Ascensión alrededor de las 17. Antes pasó frente a un buque de guerra inglés que realizaba prácticas junto con un submarino. Ambos ignoraron al mercante argentino. "Cuando llegamos a Ascensión -relata el marino- no podíamos creer que pudiese existir una concentración de buques de guerra como la que veíamos ante nuestros ojos. Había de todo allí.

Como los barcos ingleses tenían un alcance bastante largo en sus comunicaciones, entramos con el VHF abierto y empezamos a escuchar las conversaciones de barco a barco. Además, colocamos un grabador de cinta ubicado junto a la radio para grabar las conversaciones entre los buques o entre éstos y la isla. En base a ello pudimos saber qué buques zarpaban, qué es lo que hacían, qué intenciones tenían. Todo lo hablaban para nosotros con una libertad absoluta. Claro, ninguno en la escuadra inglesa se imaginaba que alguien pudiera estar escuchándolos. Nosotros estábamos bastante lejos de su visión, mucho antes de llegar a las 12 millas, y sin embargo, ya nos llegaba todo lo que decían."


Pronto, el capitán Benchetrit se había hecho un valiosísimo cuadro de situación sobre los buques reunidos por entonces en Ascensión (que eran cerca de quince). Ya sabía cuáles eran, y hasta el nombre de quienes los mandaban. Luego, incluso, los pudieron observar con binoculares. "La tarea se pudo precisar -agrega el marino- porque en ese viaje contábamos con una ayuda crucial, la de un segundo oficial, Armando Busto, que había sido personal de la marina de guerra y estaba muy familiarizado con los distintos tipos de barcos. Gracias a sus conocimientos, a lo que observábamos con los binoculares, a lo cotejado en el nomenclador y a lo que captábamos de las comunicaciones entre los barcos, pudimos unir bastante bien las piezas del rompecabezas."

Habiendo enviado esa misma noche un mensaje cifrado con los datos reunidos, Benchetrit dirigió su nave hacia Buenos Aires, creyendo, ilusoriamente, que su fugaz misión de espionaje naval había terminado allí. Se equivocaba.

Segunda operación de Espionaje

Tras haber dejado a Ascensión 300 millas atrás, el capitán Benchetrit recibió un nuevo telegrama de ELMA, en el que luego de reconocer lo valioso del espionaje realizado se le ordenaba regresar a la isla para obtener nuevos datos de los buques británicos, y de ser posible, fotografiarlos.

Llegaron a Ascensión por segunda vez al caer la noche, tras disimular la apariencia de la nave cambiando las luces, nuevamente con el VHF abierto y el grabador listo para registrar el menor murmullo proveniente de la Task Force. "Sin perder tiempo inspeccionamos la isla -relata el marino-, pero esta vez bien de cerca, con el barco no totalmente a oscuras (porque los radares del enemigo podían sospechar). Ordené disimular las luces, y modifiqué las posiciones de las de los palos, que son las que dan la sensación de la distancia del buque. Achiqué todas las luces y el resto lo oscurecí totalmente para que pensaran que éramos un pesquero."

Los argentinos hicieron su incursión en las proximidades de la isla y notaron que había mucho movimiento en el aeropuerto, con helicópteros que entraban y salían. Pero los buques estaban todos en silencio. Finalmente se acercaron hasta 3 o 4 millas de las naves inglesas, que fue el momento en que aprovecharon para fotografiar todo lo que pudieron.


"No usamos una Polaroid como se comentó en su momento -aclara el marino-. como no teníamos elementos, apenas unas simples maquinitas, improvisé un teleobjetivo poniendo el objetivo del prismático en el de la cámara. En ese momento ubicamos a la flota inglesa y comenzamos a disparar fotos. Vimos a la fragata HMS "Antelope", a los Buques Transporte de Tropas HMS "Sir Galahad", y HMS "Sir Tristan", entre otros buques. Ahí pudimos ubicar también al enorme Buque de Pasajeros RFA "Canberra", sobrevolado en todo momento por helicópteros "Sea King", hasta que uno de ellos comenzó a sobrevolarnos amenazadoramente a nosotros."

Reacción Británica


Así empezó la oleada de helicópteros que venían hacia nosotros, se quedaban un rato encima y luego se volvían. Yo temía que nos dispararan o nos capturaran. Por las dudas, para que no encontraran ninguna prueba del espionaje realizado, junté todo los papeles, documentos y códigos y los metí en una bolsa, dispuesto a fondearlos en el momento que quisieran abordar el barco.

En medio de estas conjeturas llegó un telegrama cifrado de ELMA con un error en el código. Dispuse no usar la radio. Nos quedamos quietos, y así pasó el tiempo hasta que nos enviaron un nuevo telegrama, en lunfardo, pensando que no habíamos recibido el anterior.
Lo desciframos y decía: "Retírese de inmediato a Montevideo..."
¡Qué ironía!, quedaba suspendida la operación cuando ya la habíamos realizado y teníamos al enemigo encima. El telegrama nos había llegado tarde. Finalmente nos alejamos de la flota como pudimos, navegando siempre con las señales de movimiento electrónico interrumpidas, esperando a cada minuto un ataque.

Conservo una grabación de esos momentos, justo cuando el Comodoro Clapp (desde el Buque de Desembarco Dique HMS Fearless) le pedía al capitán de la Fragat HMS "Antelope" que nos capturara. Hay que oír con qué delicadeza se lo pedía: "Según su criterio, sin interferir en sus planes", le decía, a lo que el comandante del buque mencionado contestaba que "iban a hacer todo lo posible y que dentro de unas horas volverían a comunicarse". Todo eso mientras nosotros escuchábamos y ya nos veíamos ametrallados y camino al fondo del mar. Era una sentencia de muerte suspendida, porque no teníamos ni armamento para defendernos, ni velocidad para esquivarlos. Si nos alcanzaban, estábamos listos", concluye Benchetrit.

En la retirada, siempre con la preocupación por el probable ataque de la fragata inglesa (que nunca se produjo), el ELMA "Río de la Plata" marchó hacia Montevideo y luego rumbo a Buenos Aires. "Cuando nos estábamos relajando con el paso del tiempo -agrega su capitán-, una noche apareció un eco en nuestro radar. Como estábamos muy cerca vimos pasar la sombra de un buque de guerra.
Supongo que iba en dirección a la isla de Ascensión. También pensé en ese momento que podía dirigirse a la isla de Trinidad, al nordeste del Brasil. Tuve la idea de que los ingleses podían haberse metido en esa isla de valor estratégico.
De todos modos, cuando luego pasé por el lugar lo revisé a una milla de distancia y no encontré absolutamente nada. Recuerdo también que al día siguiente un avión de combate inglés nos hizo un vuelo tan rasante que llegué a pensar que iba a chocar con uno de los palos del barco."

Lunfardo en la BBC

Durante toda su misión, el buque argentino había estado en comunicación con el gerente de operaciones de ELMA. Los mensajes llegaban en lunfardo para despistar a los ingleses. Así, por ejemplo, el radiotelegrama del 26 de abril dirigido "al capitán del Río de la Plata" rezaba:

"Bencho picatela al socaire macacos sin demora, mañana chamuyá como era el quía que te ojeó. Un abrazo. RADIVOJ".

"A nosotros lo del lunfardo no nos hacía ninguna gracia -agrega Benchetrit- porque mientras viajábamos desde Finlandia a Bilbao habíamos estado escuchando la BBC, lo que era la mejor forma de enterarnos de las novedades (además era bastante objetiva), y con gran sorpresa descubrimos que uno de sus programas estaba dedicado a dictar nada menos que clases prácticas de lunfardo argentino. Yo esperaba que los de la Task Force no hubieran estado sintonizando el mismo programa."

Finalmente, y sin materializarse ningún ataque al buque argentino, el Río de la Plata, tras detenerse en Montevideo, emprendió rumbo a Buenos Aires, donde entregó todo el material recolectado (fotos, cintas, etc.) a ELMA, que lo pasaría de inmediato a la Armada Argentina.
"Cuando llegamos a Buenos Aires -afirma Benchetrit- recibí el reconocimiiento del departamento de Inteligencia Naval de la Armada por nuestra actuación: un plato con una inscripción y un diploma."
Su raid de espionaje de la escuadra inglesa, por supuesto, no había pasado inadvertido, como lo atestigua un ajado recorte de La Mañana, de Montevideo, del 26 de abril de 1982, que hablaba de un "presunto buque espía de Argentina" refiriéndose específicamente al Río de la Plata.

Aunque los britanicos bloquearon posteriormente  ingreso del capitán a territorio ingles por considerarlo incurso en acciones de guerra.y aunque resulta difícil de creer, Bencherit y su valerosa tripulación jamás fueron reconocidos como VGM por los posteriores gobiernos argentinos hastala actualidad.



Fuente: 
La Nacion
Sacado de:
www.taringa.net

jueves, 8 de diciembre de 2011

Margaret Thatcher propuso atacar con armas nucleares a la Argentina


El 7 de mayo de 1982 el presidente de Francia, Francois Mitterrand, llegó atrasado a su sesión de psicoanálisis con su terapeuta Ali Magoudi. "Perdón. Tuve una diferencia de opinión con la Dama de Hierro. Qué mujer imposible esa Thatcher", dijo el mandatario.
El viernes aparecerá el libro "Rendez-Vous: el psicoanálisis de Francois Mitterrand", cuyo adelanto fue divulgado por "The Sunday Times". El terapeuta dijo que Mitterrand lo autorizó a publicar las sesiones diez años después de su muerte.
Uno de los capítulos más espectaculares es el que se relaciona con la Thatcher y la Guerra de las Malvinas. La Dama de Hierro tenía intención de arrojar armas nucleares contra la Argentina, a menos que Mitterrand le diera los códigos secretos de los misiles galos Exocet en manos de la Armada Argentina. "Usted no puede ganar una batalla contra el insular síndrome de esta incontrolable mujer británica, que quiere provocar una guerra nuclear por unas pequeñas islas habitadas por tres ovejas tan peludas como congeladas", dijo al terapeuta. Y claro, le pasó los códigos.

El escenario estratégico
La opción nuclear comenzó a ser considerada por Thatcher en los peores momentos de la task force británica, cuando la aviación naval argentina comenzaba a causar un daño notorio a los navíos ingleses.
En su momento, representantes del laborismo inglés -partido opositor al de Thatcher- otorgaron entrevistas a medios internacionales, en las que se mencionaba que el objetivo nuclear no habría sido Buenos Aires, sino el área material Córdoba, núcleo del complejo industrial-militar de la Argentina.

El escenario contemplaba lanzar un misil balístico desde el único submarino de propulsión nuclear que los ingleses habían despachado al Atlántico Sur -y que luego hundiría al crucero General Belgrano-. Miembros de la oposición a Thatcher habían llegado a esa conclusión, luego de observar que uno de los submarinos nucleares pertenecientes a la Royal Navy había sido reposicionado en el teatro de operaciones de Malvinas, luego de prestar servicio en la estrategia nuclear británica de disuasión contra la ex Unión Soviética.
El resultado del ataque inglés con un misil nuclear de un megatón contra el área material Córdoba hubiera significadola destrucción completa del complejo industrial-militar argentino, a la vez que hubiera borrado del mapa a la ciudad de Córdoba y zonas aledañas. El área de influencia hubiese permanecido radiactivo por miles de años, dado que los isótopos de los materiales nucleares no dejan de estar activos hasta mucho tiempo después de contaminar una zona específica.

La Administración de Ronald Reagan siguió con lujo de detalles los hechos de Malvinas, a la vez que también contribuyó para convencer a Thatcher de no recurrir a una alternativa tan radical para dar un vuelco al conflicto.
Pero la porfía de Thatcher -que utilizó la guerra como impulso para su carrera política- consideraba todas las opciones. Entre ellas incluso estaba la posibilidad de destacar tropas en la zona de Río Gallegos, en la Patagonia, donde se ubicaban las bases desde donde partían los Super Etendard argentinos que portaban los famosos Exocet. De hecho, informaciones que fueron reveladas por investigadores británicos destacaron que, en cierto momento de la guerra, tuvo lugar la inserción de un grupo SAS -fuerzas de élite inglesas- en el sur argentino con el objetivo de destruir bases aéreas mediante el uso de explosivos. La táctica no tuvo éxito pues la inteligencia argentina se enteró de la operación y se despacharon grupos de seguimiento y destrucción para dar con la fuerza de élite británica. Aparentemente, comandos argentinos localizaron al grupo SAS pero fueron abatidos por estos últimos, en un episodio que las fuerzas armadas argentinas aún no reconocen de manera oficial.
La pequeña fuerza británica perdió el factor sorpresa y se decidió entonces a abortar la operación.

El año que vivimos en peligro
La cuestión nuclear relacionada con Malvinas se volvió un tema tan espinoso para los políticos británicos, que los archivos del gobierno inglés referentes al tema del conflicto sólo podrán ser conocidos en su totalidad en el año 2050.
Recién entonces se comprenderá el verdadero peligro que debió enfrentar no sólo la Argentina sino el resto del mundo, dadas las intenciones de Thatcher en 1982. Sabido es que la estrategia de muchos países del club nuclear es monitorear mediante satélites todos los lanzamientos de misiles balísticos que se producen en el globo. ¿Cuál hubiera sido la respuesta de soviéticos y estadounidenses si se hubiera detectado un bombardeo nuclear en el conflicto del Atlántico Sur? La cuestión muy probablemente se hubiera salido de cauce si la ex URSS se hubiera decidido a tomar un rol más activo en el conflicto -pues en su momento se informó que los rusos reportaban los movimientos de tropas ingleses a los argentinos-.

Otra razón para el ocultamiento de los archivos secretos de la guerra tiene que ver con la necesidad de no dejar trascender la posibilidad más que plausible de que en alguna de las naves británicas hundidas por la Armada Argentina, hubieran cargas nucleares almacenadas. El resultado se hará sentir en algún momento del futuro, cuando la presión subyacente en las profundidades del Atlántico Sur haga su trabajo y libere la radiactividad a las aguas, perjudicando actividades como la pesca y la salud de millones de personas.

Fuente:
www.elojodigital.com

Inglaterra evaluo invadir Tierra del fuego con Chile


El Reino Unido evaluó la posibilidad de invadir ese territorio argentino durante el conflícto por las Islas Malvinas en 1982. Así lo reveló el historiador británico Lawrence Freedman

"La hipótesis no prosperó y no llegó a discutirse con Chile", dijo Freedman, subdirector de investigación del Departamento de guerra del King"s College de Londres, al periódico "La Tercera".

Freedman, que escribió la historia oficial inglesa sobre el conflicto del Atlántico Sur, calificó de "seductora" la eventual invasión de Tierra del Fuego, pero indicó que una acción militar en ese territorio "dependía de la cooperación con Chile".

La parte argentina de Tierra del fuego (la otra es chilena), que es una isla en el extremo austral del continente americano, "estaba escasamente poblada, pero incluía un yacimiento de petróleo que producía 24.000 barriles por día y dos campos de aterrizaje, en Río Grande y Ushuaia.

Si podía ser capturada, sería una bofetada al orgullo argentino", sostuvo. Añadió, sin embargo, que al gobierno de la entonces primera ministra británica, Margaret Thatcher, le preocupaba también la posibilidad de que el entonces dictador chileno, Augusto Pinochet, decidiera invadir Argentina tras la derrota del país sudamericano en el conflicto.

"La posibilidad de que Chile decidiera tomar ventaja de la débil posición de Argentina luego de la guerra sí era una preocupación del gobierno inglés, que no quería aparecer asociado a un hecho de ese tipo", aseveró.

Otros de los tantos "planes B" de los británicos en caso de que algo en Malvinas fallara,esta operación que se planificó y que oficialmente no tiene ningún nombre,es uno hecho más de que los ingleses estaban dispuestos a llevar el conflicto a niveles superiores si llegaba a haber un resultado adverso en las Malvinas. Esta invasión a un lugar estratégico como Tierra del Fuego hubiera significado la entrada en guerra de países como Perú, Bolivia y Venezuela ansiosos de entrar en la pelea con Chile y porque sin el apoyo y la logística chilena jamás se podría haber realizado la operación inglesa.Si bien en la nota dice que jamás se consultó con militares chilenos el hecho que los británicos lo planificaran significa que por lo menos lo estuvieron hablando con niveles militares inferiores y que estuvieran preparados para esta eventual operación.Chile jamás admitirá este plan porque si ya confesando que le dió un apoyo a los ingleses a generado un repudio latinoamericano imaginense si llega a admitir que tuvo en sus planes invadir territorio argentino aprovechando su derrota en las islas.
Otro punto a destacar es que entonces se confirman las sospechas argentinas sobre los chilenos y que ha estado justificado el dejar y reforzar las tropas a lo largo de la frontera sur con Chile y en este sentido, Tierra del Fuego era un objetivo con menos riesgos de víctimas civiles a estar poco poblada en ese momento, y que podía alcanzarse con ataques por tierra desde Chile, aunque un aterrizaje en las dos bases, en Río Grande y Ushuaia, hubiera requerido “operaciones intensivas” contra la Marina argentina

Operaciones Psicológicas en Malvinas


Hay muchas historias de Malvinas que aún quedan sin contar. Particularmente ésta es bastante cuestionada por diversos motivos ya que los mismos británicos no se han puesto de acuerdo si realmente los hechos se sucedieron con normalmente se cuenta. Me refiero a las operaciones psicológicas (PsyOp) que se desarrollaron durante el conflicto, las cuales fueron muy limitadas y con resultados nada destacados.

Por parte del Reino Unido no hubo muchas operaciones psicológicas, de hecho no se le dio mayor importancia y sólo una persona fue asignado a cumplir ése rol que estuvo a cargo del Capitan Roderick Bell, ya que era el único que hablaba perfecto español aunque con una extraña tonada, ya que el idioma lo había aprendido a hablar durante una larga estadía en Costa Rica.

Así en la Isla Ascensión se instaló una emisora radial la llamada “Radio Atlántico Sur” dirigida a las tropas argentinas, la cual no tuvo ninguna relevancia significativa. Emitía noticias, música y algunos llamados a la tropa para que se opongan a sus mandos. Todos los locutores tenían un fuerte acento centroamericano su terminología estaba muy lejos de la comprensión o entendimiento de las tropas argentinas. Su efecto simplemente fue nulo. Aparte la recepción de ésta radio en las Islas no era buena por cuanto las tropas contaban con algunas radios portátiles de corto alcance, y sólo podían captar algunas emisoras argentinas y uruguayas.


Posteriormente y a medida que el conflicto se acercaba a su final, se dispuso nuevamente instar a las tropas a revelarse contra sus superiores y rendirse. La idea era transmitir ese mensaje mediante panfletos o volantes que serían arrojados sobre las posiciones argentinas, y es aquí donde las fuentes británicas entran en conflicto. Por un lado algunos sostienen que al no existir un medio aéreo adecuado para lanzar los panfletos la misión nunca se llevó a cabo y casi unas 12.000 impresiones quedaron a bordo del portaaviones Hermes. Según ésta fuentes, se evaluó la posibilidad de dispersarlos mediante el uso de artillería o incluso de misiles, pero ambas opciones fueron descartadas.

Por su parte otra fuente revela que en las primeras horas de los días 3 y 4 de Junio, dos Sea Harriers sobrevolaron posiciones argentinas lanzando cientos de panfletos montados en coheteras modificadas y en un pequeño compartimiento inferior donde se sitúa el aerofreno. El periódico ingles Daily Mail publicaba en su edición del 4 de Junio que “centenares de soldados argentinos “ se estaban rindiendo tras recibir dos modelos los folletos lanzados por aviones Harriers. Los primeros los instaban a revelarse contra sus superiores y rendirse, en tanto los segundos de color azul les proporcionaban un pase y salvo conducto indicándoles cómo debían rendirse y así obtener “la protección” británica.


Esta historia nunca se pudo corroborar de modo fehaciente. Durante el conflicto y del lado argentino, hubo algunos comentarios o rumores al respecto, pero desde entonces éste tema nunca ha sido tocado o muy conocido por lo que el grado de veracidad sólo lo podrá determinar alguien que haya estado en las Islas y haya tenido contacto con algunos de éstos panfletos. Por otro lado nunca leí o escuche algo referido a que se pueda modificar una cohetera para lanzar folletos.


Si la historia es verídica, tal como sucedió con la radio, las operaciones psicológicas británicas fueron un completo fracaso y estuvieron muy lejanas en efectividad a las que caracterizaron a los british durante la Segunda Guerra Mundial donde montaron operaciones muy exitosas.

Fuente:
www.zonamilitar.com.ar

Submarinos ingleses y misiones secretas en Santa Cruz

Una nota asombrosa pero a la vez completa que nos lleva a pensar que tanto se conoce de la verdadera historia de la Guerra de Malvinas llevada al continente,de cuanto secreto hay guardado de ambas partes que no quieren verse involucradas,habran sido submarinos rusos?se oculto el derribo del UH-1 para no generar pánico en las ciudades costeras que tenían bases militares?o para no quedar mal ante el mundo de que los ingleses andaban incursionando en tierras argentinas?,misterios y misterios que espero con el tiempo se terminen de hacer realidad


Las naves británicas fueron detectadas en Caleta Olivia el 1° de mayo. Un día antes, una misión de combate de dos helicópteros argentinos que buscaban comandos británicos terminó en desastre con 10 militares muertos.

A las diez y media de la mañana del 1º de mayo de 1982, cuando estallaba la guerra en las Islas Malvinas y la task force británica intentaba copar Puerto Argentino, dos submarinos enemigos fueron detectados en las cercanías de la costa argentina, vecinas a Caleta Olivia, provincia de Santa Cruz.

La revelación, conocida un cuarto de siglo después de la guerra, no proviene de archivos desclasificados británicos, como podía esperarse, sino de la documentación argentina archivada por el coronel Fabián Brown, jefe del Servicio Histórico del Ejército. Figura en el Libro Histórico y en el Diario de Guerra del Liceo Militar General Roca de Comodoro Rivadavia, protagonista tal vez involuntario pero innegable de una parte de la Guerra de Malvinas que se libró en el continente. La información histórica, a la que tuvo acceso Clarín, fue ratificada por oficiales y ex soldados que prestaron servicio en ese Liceo Militar.

Unos y otros aportaron también información clave sobre la caída de un helicóptero argentino en la zona cercana a Caleta Olivia el 30 de abril de 1982, dos días antes de la detección de los submarinos, y apenas tres días antes del hundimiento del crucero General Belgrano por el submarino nuclear Conqueror.

Estos testimonios y la documentación a la que tuvo acceso este diario revelan que el helicóptero que cayó en Caleta Olivia, y en el que murieron diez militares argentinos, estaba en una misión de combate en el continente en búsqueda de un grupo comando británico que, se afirmaba entonces, había desembarcado cerca de Caleta Olivia y se había refugiado en una estancia de la zona.

El 2 de abril de 1982, cuando fueron recuperadas las Islas Malvinas, las fuerzas militares argentinas apresaron a varios marines británicos. Seis de ellos y un guardafaros, fueron enviados al Liceo Militar General Roca de Comodoro Rivadavia como prisioneros de guerra. Varios días después, fueron enviados a Montevideo y, al menos uno de ellos, se reincorporó a las fuerzas que lucharon en Malvinas. Los días que pasaron los británicos en Comodoro Rivadavia, estuvieron cargados de tensión y bajo la amenaza de que un comando enemigo intentara rescatarlos de su prisión.

Esta historia fue revelada a Clarín por siete ex soldados que sirvieron en el Liceo Militar: Marcos Medina, Edgardo Blaguerman (que fue custodio e intérprete de los prisioneros de guerra británicos), Eduardo Taboada, Enrique Pirani, Darío Filazzola, Oscar Steinbach y Luis Daniel García. Medina y Blaguerman llevaron la voz cantante del relato. Pero el resto aportó datos preciosos y precisos sobre los dos episodios y una foto, que se reproduce en estas páginas, donde se los ve, muy jóvenes, junto al soldado Fernando Luis Sieyra, que murió en el helicóptero que cayó el 30 de abril. Clarín entrevistó también, en Córdoba, al teniente coronel retirado Héctor Marengo, en aquellos días capitán en el Liceo Militar de Comodoro, que ratificó todos los dichos de sus ex soldados (ver "Fue muy raro...").

El alerta sobre la eventual penetración en el continente de fuerzas especiales británicas no decayó con la partida de los prisioneros. En realidad, hoy se sabe que el 23 de abril el gabinete de guerra de Margaret Thatcher modificó sus Rules of Engagement, sus reglas de guerra, para permitir un ataque submarino al portaaviones "25 de Mayo", al que sospechaban cerca de la costa. Además, el general inglés Julian Thompson alentaba el ataque a bases aéreas argentinas en Río Grande y Río Gallegos para eliminar la amenaza de los Super Etendard de la Armada.
Dos anotaciones del Libro Histórico y del Diario de Guerra del Liceo General Roca son reveladoras de lo que ocurrió el 29 de abril. Dicen:

"El día 29 de abril, siendo aproximadamente las 2015 horas, el señor Director del Liceo Militar General Roca recibió la información que un grupo de comandos habían desembarcado en un puerto intermedio entre Caleta Olivia y Puerto Deseado; por lo cual se organizaron dos patrullas de combate, las cuales iniciaron un movimiento de aproximación helitransportados a las 2100 horas aproximadamente, dado que las dos aeronaves debieron concurrir a hacer reabastecimiento a la base de la Brigada Aérea".

"Se informó a los oficiales de Enlace de la Policía del Chubut y Santa Cruz, efectuar patrullajes en Ruta 3, toda persona que hable idioma inglés exclusivamente y con notable acento extranjero deberá ser detenida y remitida al Dest Icia 182"

La última anotación es de las 12 de la noche del 29 de abril. A esa hora, las tripulaciones de los dos helicópteros, una, en la máquina AE419, al mando del teniente coronel Miguel Angel Clodoveo Arévalo, jefe de la "Agrupación Comodoro Rivadavia" y la otra al mando del capitán Marengo, habían aterrizado cerca de Caleta Olivia. El ex soldado Medina, integrante de una de las tripulaciones del helicóptero, recuerda hoy: "Llegamos a la costa agazapados y a la playa cuerpo a tierra; íbamos armados y con las armas sin seguro. Nos decían que íbamos a fuego, es decir, a entrar en combate. La gente del primer helicóptero montó guardia hasta las dos de la mañana y nosotros fuimos a descansar a la comisaría de Caleta Olivia, que quedaba sobre la playa. Los reemplazamos a esa hora hasta las seis y media. A las siete y minutos salimos hacia los helicópteros que habían aterrizado a unos cinco kilómetros. Cuando nosotros llegamos al nuestro, ya el primer helicóptero se había ido. Salimos con rumbo al sur, era un día brumoso y volábamos sin contacto de radio con la otra máquina. Ibamos a una estancia llamada "La Floradora" donde se suponía que estaban los comandos. Aterrizamos y estuvimos hasta pasado el mediodía. Recuerdo que los oficiales vigilaban con prismáticos, hasta que, sin tener noticias de la otra máquina, los oficiales deciden volver a la comisaría de Caleta Olivia.

A las 12,15 del 30 de abril, el helicóptero del coronel Arévalo ya había sido declarado en emergencia. Siguen tres anotaciones del libro histórico del Liceo Militar General Roca.

"30 1240 Abr 82. Prefectura de Caleta Olivia informa haber encontrado restos de un helicóptero los que fueron identificados por el oficial piloto de la otra aeronave"..

"30 1315 Abr 82. Cte Cpo Ej V (se refiere al general Osvaldo García) ordena no dar a publicidad ni comunicar dicha novedad a los familiares."
"30 1320 Abr 82. Se ordena al Area efectuar rastrillaje total y con todos los medios (aproximadamente Bahía afuera 10 Km al sur de Caleta Olivia)"

Los restos del helicóptero AE419, un pedazo del tanque de combustible, fueron hallados por un civil que los acercó a la comisaría de Caleta, recuerdan hoy los ex soldados del Liceo Militar. "Había restos esparcidos en un radio de trescientos metros —recuerda Medina— y nos metimos en el agua hasta la cintura para rescatar los cuerpos que estaban totalmente mutilados: sólo rescatamos seis cadáveres, después de esperar cuatro horas a que bajara la marea para poder recuperarlos de la restinga. Cuando se dieron cuenta de lo que estábamos haciendo, nos relevaron de la tarea, nos desarmaron y nos recluyeron en la comisaría de Caleta Olivia. Allí estuvimos creo que tres días, hasta que volvimos al Liceo."

Al día siguiente, 1º de mayo, mientras la aviación británica atacaba la pista del aeropuerto de Puerto Argentino en el primer intento de desembarco en las islas, en el Diario de Guerra del Liceo Militar se anotaba: "01 1030 May 82. Se detectó 2 (dos) submarinos en dirección a Caleta Olivia".

Luego se ordenó el repliegue a Comodoro Rivadavia del Regimiento de Tanques 8, y quedaron apostados en Caleta Olivia el Regimiento 1 de Infantería "Patricios" y la Compañía de Ingenieros 3.

Es la única referencia hecha en el Diario de Guerra a la detección de dos submarinos en la zona costera argentina. Las pericias sobre el helicóptero AE419 nunca fueron hechas públicas. Aún hoy se ignora si se trató de un accidente, como se dijo inmediatamente después, o hubo algún tipo de enfrentamiento con las fuerzas enemigas.

En el AE419 murieron el coronel Arévalo, el teniente primero Roberto Remi Sosa, los tres aviadores del Ejército, teniente primero Marcos Antonio Fassio, sargento Pedro Campos y cabo primero Néstor Barros, y los soldados Jesús Marcial, Oscar Millapi, Marcelo Cini, Luis Sieyra y Daniel Palavecino. Todos fueron condecorados post mortem con la "Medalla de la Nación Argentina al Muerto en Combate".

Sus nombres figuran en el monumento que, en Retiro, recuerda a los héroes argentinos muertos en la Guerra de Malvinas.

"Fue muy raro, los cuerpos estaban mutilados y desnudos"

"La Guerra de Malvinas no sólo se peleó en las islas, nosotros perdimos diez hombres cuando fuimos a una misión en cercanías de Caleta Olivia, al norte de Santa Cruz; cuando fuimos en busca de un grupo de elite británico". Quien habla es el teniente coronel retirado Horacio Marengo (60); quien el 29 de abril de 1982 participó de dicha avanzada en busca de las tropas enemigas.

La documentación a la que tuvo acceso Clarín respalda el testimonio de Marengo, entonces capitán del Ejército, de servicio en el Liceo Militar General Roca de Comodoro Rivadavia.

Marengo contó que el director del Liceo, teniente coronel Miguel Angel Arévalo "nos informó que se había llevado adelante la recuperación de Malvinas y que los oficiales, suboficiales y soldados de nuestro instituto se sumaban al combate".

"El 29 de abril a la noche —recuerda Marengo— nos informaron que comandos británicos habrían desembarcado al sur de Caleta Olivia en capacidad de ejecutar operaciones especiales en el continente. Salimos en dos helicópteros hacia la estancia La Floradora de propietarios ingleses, porque había posibilidad de que los comandos hicieran base. Pasamos la noche en Caleta Olivia". A la mañana siguiente, con diferencia de 15 minutos partieron otra vez los dos helicópteros. Por tierra marcharon soldados de la Compañía de Ingenieros 3.

"Nosotros nos equivocamos de ruta, seguimos por otra; después nos agarró bruma marítima; al rato aterrizamos a dos kilómetros de la costa". El otro helicóptero había desaparecido. A las pocas horas, pobladores y Prefectura encontraron sus restos a unos diez kilómetros de Caleta Olivia: "Para mí fue muy raro ver lo que vi: los cuerpos estaban mutilados y desnudos; el fuselaje se hallaba en la restinga de la costa y el rotor a unos 300 metros hacia la derecha".

—¿Cree que el helicóptero fue abatido?

—La verdad, no lo sé. La Justicia Militar nunca nos interrogó. Debió haber una investigación. Nuestra misión fue buscar a un comando enemigo.

Para el Ejército, Marengo, no peleó en la Guerra de Malvinas. El 29 de octubre de 2003 se lo comunicó una nota del director General de Bienestar del Ejército, general Francisco Goris, según un dictamen de la Asesoría Jurídica de esa Dirección.


Prisioneros ingleses, cuando la guerra pasó por Comodoro Rivadavia



Una foto lo eternizó, a su pesar con las manos en alto, vestido de combate, la cara tiznada, rendido ante las fuerzas argentinas que recuperaron las Malvinas el 2 de abril de 1982. Era uno de los militares británicos que protegían las islas. Alto, corpulento, con negros bigotes, se había refugiado junto a una patrulla en las serranías cercanas a Puerto Argentino. El y sus compañeros, junto al guardafaro de la isla, fueron apresados el sábado 3 de abril.

El 5 de abril, Stefan Charles York, de 27 años; James William Mc Kay, de 21; Gary Moor, de 19; Jeffrey William Warnes, de 36; Richard Overall, de 22; y Martin Thomas Smith y Stephan Dale fueron llevados a Comodoro Rivadavia y alojados en el Liceo Militar General Roca.

Al pie del Hércules C-130 los esperaba el entonces jefe de la compañía de Reserva del Liceo, capitán Luis Bruno. En el Liceo, los recibió su director y jefe de la Agrupación Comodoro Rivadavia, creada el 23 de marzo, teniente coronel Miguel Angel Arévalo, que moriría veinticinco días después en un helicóptero del Ejército que cayó al mar, cerca de Caleta Olivia.

Se decidió alojarlos en el Liceo Militar, en el interior de la Sala de Armas de una de las compañías de cadetes, el único sitio con rejas al que se podía apelar.

Los datos y la historia de los prisioneros de guerra británicos fueron revelados a Clarín por Edgardo Blaguerman, uno de los ex soldados del Liceo Militar y seis de sus camaradas de entonces. Blaguerman fue custodio de los prisioneros de guerra británicos e intérprete, junto a otro soldado, Claudio Tantignone.

—Lo primero que les preguntaron fue qué querían comer. "¡Carne!" gritaron. Y se les dio carne. Arévalo ya les había dicho que estaban como prisioneros de guerra y que iban a ser tratados según la Convención de Ginebra. Los tipos no decían nada. Tenían una actitud muy profesional.

Con el correr de los días, Blaguerman entró en confianza con el marine de la foto. Hoy cree que puede ser McKay o, por la edad, Warned.

—Me preguntaba cuántos años tenía. Y me decía que él tenía treinta y ocho años, que tenía dos hijos, que había peleado en Indonesia, que yo podía ser su hijo y que cuando ellos invadieran el continente me iban a tratar bien porque yo los trataba bien. Después pidieron hacer gimnasia y se lo permitieron. Fuera de la sala de armas, donde se habían puesto cuchetas, había guardias armados; pero nosotros, que estábamos en contacto con ellos dentro de la sala de armas, estábamos desarmados.

Alguien no había previsto lo imprevisible. Una noche, durante la guardia desarmada de Blaguerman, se cortó la luz en el Liceo Militar.

—Yo me llamo Edgardo, pero ellos pronunciaban mi nombre algo así como "Edouardo". De pronto, en medio de la oscuridad, empezaron a golpear las camas metálicas con objetos metálicos y a gritar: "¡Edouaaaardooo... Edouaaaardooo...!" Fue un poquito inquietante. Por suerte la luz volvió enseguida.

Durante los días de detención de los británicos en el Liceo General Roca, crecieron las versiones sobre una misión de rescate de los prisioneros por fuerzas especiales británicas. El liceo había sido evacuado de sus cadetes, chicos de entre doce y diecisiete años, y lo mismo había sucedido con los familiares de los militares argentinos.

—Días después de la llegada de los prisioneros hubo un tiroteo bastante intenso en en los alrededores del Liceo. Nunca supimos quiénes nos dispararon.

Por fin, las autoridades militares del continente decidieron enviar a los prisioneros a Montevideo para que fuesen devueltos a Londres. Blaguerman evoca:

—Nos regalaron sus pañuelos, a mí el grandote me dio su paquete de primeros auxilios, de esos que llevan en el casco, y que todavía conservo; hasta nos regalaron algunas caricaturas que nos habían hecho. Al final se había creado una buena relación.

Blaguerman los guió hacia el micro que los llevaría al aeropuerto. Una foto, publicada en los medios de la época y que se reproduce en estas páginas, lo muestra señalando el camino al marine de esta historia. En el bolsillo derecho de la chaqueta, el soldado argentino lleva los pasaportes británicos. Desde Montevideo, los británicos fueron enviados a la isla Ascención.


Lo que se sabe es que el marine de los brazos en alto se reintegró a la task force y regresó a luchar en Malvinas. Una foto lo atestigua: se lo ve al pie del mástil el día en que los británicos vuelven a izar su bandera en Puerto Argentino. Y lo asegura una historia que Blaguerman y sus compañeros, que quieren reencontrarse con aquellos soldados, conocen muy bien.

—Un teniente primero, ahora retirado, de apellido Echeverría, contó que en una lucha cuerpo a cuerpo en Malvinas estuvo a punto de ser muerto. Su enemigo no lo mató. Y le dijo: "No lo hago porque Blaguerman y Bruno me trataron bien en Comodoro Rivadavia".

Fuentes:
www.zonamilitar.com.ar
www.clarin.com

domingo, 4 de diciembre de 2011

Ayuda de países al Reino Unido

Siguiendo con la ayuda de terceros hacia la Argentina y Reino Unido,ahora pasaremos al lado inglés,como todas las entradas anteriores,a medida que vaya sacando la información que tengo en mis archivos iré enriqueciendo cada vez los distintos temas,saludos

EEUU
* apoyo político y embargo económico a la Argentina
* inteligencia SIGINT desde el sur de Chile en instalaciones q pertenecían a la NSA
* equipos de comunicaciones satelitales -esto no era comun en 1982-
* 2 satélites estadounidenses de reconocimiento fotográfico
* 1 satelite del sistema White Cloud sobre las emisiones electrónicas argentinas
* 1 avion de reconocimiento SR-71 hizo vuelos sobre el área (esto ultimo esta en el libro de Phillip Knightley)
* uno o dos radares de detección de artillería terrestre Westinghouse
* barquillas de protección electrónica para los Vulcan. 
* el buque Stena Inspector fue equipado por EEUU.Llegò cuando la guerra habìa acabado.
* ayudò con un canal de telecomunicaciones  permanente entre el alto mando en Northwood con la Fuerza Expedicionaria.Se hizo vìa satélite para ayudar a transmitir las comunicaciones entre barcos y centros de comando a lo largo de la línea de abastecimiento de 8000 millas.
* abastecimiento de combustible:enviò entre 4 y 4.5 millones de litros de combustible de aviación a Ascensión.El libro Batallas de Malvinas de Pablo Camogli dice que se llevó a Ascensión 6000tn de combustible transportados en sus propios barco-tanque.
* uso de la base naval en la isla Ascensión y de su aeropuerto en Wideawake.
* placas para adaptar a los AIM-9L en los Sea Harrier
* antenas parabòlicas para comunicaciones satelitales
* equipamientos para detecciòn de submarinos
* cartuchos de flares para el sistema M130
* equipos de fotografía y de detección para aviones.
* 100 misiles AIM-9L.
* 8 sistemas SAM Stinger.
* repuestos.
* proyectiles para armas livianas.
* proyectiles para cañones.
* sonoboyas equipadas con sonar.
* equipos electrónicos.
* la Agencia Nacional de Seguridad USA habìa descifrado el Código de Comunicaciones de Guerra Argentino.
* datos de inteligencia(codigos,movimientos,datos sobre la eficacia de la FAA...)
* misiles AGM-45 Shrike.
* pronósticos meteorológicos.
* buques cisternas.
* aviones de transporte C-141Starlifter.
* radiocomunicaciones.
* amplificadores.
* misiles antibuque AGM-84 Harpoon
* morteros.
* bengalas.
* minas.
* miras infrarrojas.
* paquetes de raciones de combate para patrullas de larga duraciòn
* aviones KC-135(que complementaron el transporte aéreo inglés).
* información precisa sobre la frecuencia de radares y equipos de comunicaciones de los buques argentinos e información sobre determinadas capacidades de las unidades argentinas surgidas de los operativos combinados anteriores(UNITAS).
* una planta potabilizadora de agua.
* 350 vàlvulas de escape para torpedos.
* un sistema de defensa antiaérea Vulcan Phalanx de 20mm
* un motor de CH-47 Chinook
* pequeños fogones de campaña
* proyectiles iluminantes para morteros de 60mm
* municiòn de alto explosivo de 40mm
* 18 contenedores de lanzamiento CTU-2 A
* 4700tn de placas de hierro para hacer una pista
* visores nocturnos

Canadá
* según informes aportó datos de Inteligencia sobre buques y submarinos argentinos

Francia
* prestó un Mirage IIIB del 251/2-ZF del ECT-002/02 que realizó combates simulados contra Harriers pero no contra Sea Harriers porque para ésa epoca(Abril de 1982)ya estaban en viaje hacia el sur
* prestó 2 aviones Super Etendard de la Aeronavale que realizó combates simulados contra Harriers.No simularon ataques a buques porque los franceses les aseguraron que la dupla SUE/Exocet no era operativa
* ordenó a sus servicios de Inteligencia trabajar con los ingleses para informar todo lo concerniente al uso de los armamentos argentinos de origen francés y para que Argentina no compre Exocet en el mercado mundial
* existn versiones que Francia entregó coheteras Sneb Matra para los aviones ingleses

Noruega
* tenían un satélite llamado Lyttestasjonen Fauske II el cual interceptaba las señales de los satélites rusos y pasaban datos de inteligencia a los británicos sobre la ubicación de buques y submarinos argentinos

Sierra Leona
* cedió el uso de aeródromos y bases navales para que los ingleses los usaran como aprovisionamiento y reparación



Senegal
* cedió el uso de aeródromos y bases navales para que los ingleses los usaran como aprovisionamiento y reparación

Gabón
* cedió el uso de aeródromo para  que los ingleses lo usaran como tránsito y apoyo SAR


Chile
* pasó información de movimientos de tropas y despegues de aviones hacia las islas mediante aviones y puestos de radar fronterizos
* bases en Punta Arenas, Santiago y la isla San Felix para que se deplegaran aviones Camberra de reconocimiento fotográfico,aviones Nimrod R.Mk1, aviones C-130, fuerzas especiales y equipos de escucha electrónica
* paso información sobre capacidades, bases y medios que poseían los argentinos
* desplegó su Armada para desviar recursos argentinos
* desplegó su Fuerza Aérea para desviar recursos argentinos
* desplegó su Ejército para desviar recursos argentinos

Colombia
* apoyo diplomático por presion de EEUU

Nueva Zelanda
* apoyo diplomático
* embargos de ventas militares
* se ofreció ceder una base SIGINT en una isla para escuchas electrónicas
* el servicio de Inteligencia NZSIS trabajó junto al SIS (Servicio Secreto de Inteligencia británico)
* versiones indican que se desplegaron dos fragatas Leander en el Pacífico para cubrir las posiciones dejadas por los buques británicos

Australia
* apoyo diplomático
* embargo a ventas de armas
* el servicio de Inteligencia ASIS trabajó junto al SIS (Servicio Secreto de Inteligencia británico)
* versiones dicen que queria ceder su portaaviones clase Majestic, el HMAS Mebourne para el caso de que Gran Bretaña lo necesitara

Commonwealth
* este grupo de mas de 50 países de todo el mundo ofreció apoyo diplomático,político y logístico al esfuerzo británico

sábado, 3 de diciembre de 2011

Ayuda de Noruega al Reino Unido en 1982


Ejercito noruego pieza importante en la Guerra de las Malvinas 1982

Durante la Guerra de las Malvinas en 1982 Gran Bretaña había tenido información vital sobre los movimientos de la flota argentina de un satélite noruego lyttestasjon impulsada por Etterretningstjeneste Defence.

Se los jefes lyttestasjonen Fauske II fuera de Cairns en el norte de Cabo de obtener la suspensión de los detalles de la flota argentina. La información fue "robada" de un satelite espia de la Unión Soviética spionsatelitter que fueron la única cosa que mantiene krigsområdet  bajo la vigilancia en el Atlántico Sur.
Grandes potencias occidentales como los Estados Unidos y Gran Bretaña no tenía satelittdekning sobre las Islas Malvinas en 1982.

Un eminente militar británica como fuente de Brennpunkt han intervenido para caracterizar la información recibida de los británicos Fauske como de un "gran valor".

Cuando estalló la guerra, no tuvimos a casi ninguno de los servicios de inteligencia de esta zona. Fue aquí que nos ayudaron a los noruegos, que nos dieron a nosotros una corriente de información sobre los buques de guerra argentinos. La información nos llegó todo el tiempo y se dirigió directamente a krigshovedkvarteret en Northwood ,en las afueras de Londres. . La información se actualizaba continuamente y nos dijo exactamente donde estabn los buques de guerra argentinos, comento.
Brennpunkt se han confirmado esta información de una serie de fuentes de inteligencia noruega.

Uno de los buques de guerra detectados fue el crucero argentino "General Belgrano".En Mayo 1982 fue hundido por un submarino nuclear británico que lo declaró en torno a las Islas Malvinas. 323 miembros de la tripulación murieron. Si el buque fue hundido por los datos y la información que fue liberada de Noruega no puede por ahora afirmarse.

Lyttestasjonen Fauske II está situado en la península Vetan fuera de Cairns en el norte del Cabo. Desde mediados de los años 60's ha tenido la unidad como una de sus principales tareas la de recoger las señales hacia y desde la Unión Soviética y de Rusia actualmente. De esta manera, la unidad ha sido capaz de reconstruir lo que los rusos han fotografiado y que las zonas se han mostrado particularmente interesados.

En Chaman,operadores de los servicios de inteligencia han sido capaces de leer estas señales, y las parcelas en las posiciones exactas de los buques. Las 24 horas del día estaban de guardia y escuchando.

Durante la Guerra de las Malvinas, en otras palabras, estas información vital, según el Brennpunkt, fue enviada al Reino Unido que la utilizaron en su guerra. Además del "General Belgrano",Argentina tuvo un pequeño número de buques de guerra y submarinos hundidos o gravemente dañados. Incluso los británicos tuvieron numerosas víctimas - entre otras cosas, los destructores "Coventry" y "Sheffield"  hundidos por los aviones argentinos.

Aún en pleno funcionamiento
Es la favorable ubicación geográfica de la lyttestasjonen Fauske II, en el ámbito de la electrónica para la captación de satélites de Rusia, que le hace capaz de llevar a cabo este tipo de misiones. Fauske II, sin embargo, se amplió y mejoró en los últimos años y todavía está en pleno funcionamiento.

Los representantes del Servicio de Inteligencia de Defensa les gustaría comentar acerca de la unidad de Chaman y su papel en la Guerra de las Malvinas.

Traducido por mi con el Google pero en resumen limpio sería que los noruegos tenían y tienen en la zona un satelite denominado Lyttestasjonen Fauske II el cual interceptaba las señales de los satelites rusos y pasaban los datos a la inteligencia britanica.Ellos Conocian todos los movimientos de nuestra flota de superficie y submarina y que los británicos supieron aprovechar muy bien

Fuente original:
www.nrk.nol 

El lado uruguayo de la guerra de Malvinas


La guerra por Las Malvinas se vivió intensamente en Uruguay. Para muchos, aún hoy, es un tema tabú. Un episodio trágico en la historia rioplatense que se recuerda con desgarro. Una pelea de los hermanos que muchos sintieron como propia.
Esa mañana de otoño se despertó con la noticia en la radio. Igual que muchos uruguayos. Su corazón comenzaba a latir cada vez con más fuerza mientras escuchaba que las tropas argentinas habían desembarcado en Malvinas.
Por entonces, recuerda ahora Heraclio Labandera (50), vivía en el Centro. Caminó, corrió, las tres cuadras hasta el antiguo edificio del diario El Día que aquel 2 de abril hizo sonar la sirena que no se oía desde hacía años. "Habían sacado una edición especial que se vendía ahí mismo en la puerta del diario, se agotó en un ratito", dice Labandera. La foto de la caída de Port Stanley/Puerto Argentino copaba la primera plana de la edición especial.
Tenía 25 años y estudiaba medicina. Ni siquiera estaba en sus planes abandonar la carrera para dedicarse al periodismo, aunque algo del espíritu de aventura que anida en cualquier reportero ya le aceleraba los latidos. "Yo había leído mucha historia argentina, Rosas, Jauretche, tenía una simpatía natural por el reclamo por Malvinas", explica. Con la tinta fresca de las noticias volvió a su casa. "Le pedí a mi madre que me llevara, no le dije adónde iba". Pero de camino a Facultad de Medicina le pidió que lo llevara unas cuadras más adelante por avenida Agraciada.
Cuando llegó al portón de la señorial mansión de la Embajada de Argentina se llevó la primera sorpresa. Allí estaba Juan Calvete, un compañero de facultad que había hecho exactamente el mismo circuito, impulsado por los mismos sentimientos. "Los dos íbamos con la idea de ofrecernos como voluntarios para auxiliares médicos", recuerda.
Una funcionaria de la embajada vino a recibirlos al portón. "Ustedes son los primeros uruguayos que vienen acá", les dijo la funcionaria, entre admirada y perpleja. Ni Heraclio ni Juan pudieron ver satisfechos sus deseos. No había nada preparado para recibir la espontánea solidaridad uruguaya.
Aunque la posibilidad de embarcarse hacia el Atlántico Sur se diluía rápidamente, las ansias de "dar una mano" no. Pocos días después se habían reunido con otros compatriotas y residentes argentinos en Montevideo para formar un comité de solidaridad. "Se consiguió un local al lado de Aerolíneas Argentinas, el comité era presidido por un viejo y entrañable socialista porteño, que se había exiliado acá después del golpe", recuerda ahora.


Pero para entonces, dice Heraclio, el tema de la guerra de Las Malvinas había ganado la calle. "Las opiniones de la gente se dividían mucho, pero al cabo de una semana se fue vertebrando una fuerte posición pro argentina, por encima del régimen militar", apunta.
La dictadura dominaba en escena. Apenas dos años antes había recibido un fuerte revés con el plebiscito constitucional. Las discusiones políticas, empero, todavía eran "puertas adentro". El estallido de la guerra generó en Montevideo lo que Labandera define como una "primavera política". "Por primera vez en mucho tiempo se discutía de política en voz alta y por lo alto", recuerda.
Cuando entrecierra los ojos aparece la cantina de la Facultad de Medicina donde los estudiantes discutían en bandos a favor y en contra. Entre el 2 de abril y el 14 de junio (el alto al fuego) hubo al menos tres hitos
que marcaron el debate en cualquier esquina montevideana: la invasión argentina, el hundimiento del Belgrano y la rendición.
Los medios de comunicación uruguayos volcaban abundante información diaria sobre el conflicto. Dos radios, en particular, se disputaban la primacía en el dial: Radio Carve y CX30, particularmente en la voz de Germán Araújo.
Si bien la posición oficial de Uruguay aspiraba a la neutralidad, hubo algunos gestos hacia los británicos, aunque lejanos del apoyo tácito que brindó el dictador chileno Augusto Pinochet a Inglaterra.
Fuentes de Sanidad Militar consultadas por El País señalaron que en aquel momento se diseñó el denominado "Operativo Maíz", un plan mediante el cual se habilitaría el hospital militar y al Maciel para recibir heridos de guerra. El plan nunca fue puesto en práctica.
No obstante, según consignaban las páginas de El País en la época, arribaron a Montevideo varios buques-hospital que transportaron más de 500 soldados británicos heridos. Los buques "Herald", "Hecla" e "Hydra" llegaron sucesivamente en los primeros días de mayo. Los heridos eran trasladados al Aeropuerto de Carrasco en medio de un fuerte dispositivo de seguridad policial con apoyo de la Cruz Roja, desde donde partían a Londres.
De hecho, muchos ciudadanos británicos residentes en Buenos Aires llegaron precipitadamente a Montevideo cuando recrudecieron las hostilidades. Sin ir más lejos, el 3 de abril llegó un grupo de 88 británicos, entre ellos el gobernador de las islas, Rex Hunt, a los que alojaron en el Hotel Carrasco por unos pocos días antes de partir hacia el Reino Unido.


"Habitualmente se atendía a heridos en el Británico, venían los marineros, heridos y accidentados, porque además el Británico atiende muchos seguros marítimos", recordó un cirujano consultado.
El Maciel fue prácticamente evacuado y preparado como hospital de guerra en los primeros días de la guerra: dieron de alta a los enfermos que se podía y el resto fue trasladado. "Se dejó libre para las emergencias que vinieran de las Malvinas", recordó el médico. Una delegación inglesa recorrió el hospital de la Ciudad Vieja, pero nunca llegaron pacientes. "Se ve que los ingleses vieron las condiciones y no mandaron a nadie", comentó el cirujano.
Recuerda a dos pacientes, soldados ingleses, con lesiones oculares: "las operaciones de ojo son muy delicadas y no podían hacerse a bordo de un barco hospital, por el movimiento. Les hicieron las tomografías en el Británico y los operaron". El médico recuerda que antes de la guerra, se había hecho un llamado entre médicos uruguayos para ir a trabajar a las Malvinas: "ni los ingleses querían ir".
Por entonces las calles de Montevideo, según recuerdan muchos periodistas de la época, "estaban llenas de caras raras". Súbitos "corresponsales" de acento "gringo" que buscaban afanosamente información aquí y allá, cuya actitud despertaba la sospecha de sus colegas uruguayos. Espías que gastaban baldosas en la "guerra secreta" que se libraba lejos del "teatro de operaciones".
COMO GUESO `E BAGUAL. ¿Y si uno de los contendientes hubiese sido España o Italia? ¿Cómo lo habrían vivido muchos? Para algunos uruguayos la guerra de Malvinas fue una historia de corazones partidos.
"Estaba como quebrado entre dos cariños: mis antepasados ingleses de los que no sólo no reniego, sino que me enorgullecen, y mis familiares en Argentina".
Michael Castleton (56) es ingeniero industrial y padre de cinco hijos. Fue presidente de AFE durante el gobierno de Luis Alberto Lacalle, ahora se dedica a la producción agropecuaria y a su otra pasión: la política. Vive en el barrio Peñarol, el antiguo enclave británico montevideano. "Soy más uruguayo que el mate, y como prueba puedo decir que tengo doble nacionalidad: canadiense y uruguaya. Pese a la cantidad de uruguayos que se fue a vivir a Canadá, jamás se me ocurriría dejar mi país", explica.
"Una rama de mi familia es argentina, también de ascendencia británica, y vivía allá en el momento del conflicto. Eso hizo que viviera el momento con gran preocupación, lo que más temía era que el conflicto se extendiera, que involucrara a más países, como por un momento pareció que iba a pasar con Perú", recuerda Castleton.


Para Castleton la guerra entre Argentina y el Reino Unido fue "una aberración histórica, no encuentro otra forma mejor de definirlo".
Cuando comenzaron a conocerse las bajas en los dos bandos al final de la guerra, Castleton vio confirmados sus peores temores: "no puedo decir que me conmovieran más unas muertes que otras, sobre todo si uno pensaba en esos chiquilines que mandaban al frente a pelear por el lado argentino, era terrible".
Castleton personaliza el fracaso argentino en las figuras del general Leopoldo Fortunato Galtieri y su canciller, Nicanor Costa Méndez: "el gran culpable de todo ese desastre fue Galtieri, pero sobre todo Costa Méndez, que informó mal a su gobierno acerca de la capacidad de respuesta de los británicos". Y también carga contra el secretario de Estado de los Estados Unidos, el general Alexander Haig, que medió entre la Junta Militar argentina y el 10 de Downing Street. "Aunque, hay que reconocer que la intervención de Estados Unidos también evitó que el conflicto se extendiera", apunta.
Hoy, 26 años más tarde, muchos uruguayos que palpitaron como propio aquel conflicto desdeñan toda posibilidad de aventura bélica.
Para los habitantes de las islas Malvinas/Falkland, Montevideo sigue siendo su puerta de salida al mundo.
Uruguay suscribe de manera oficial el reclamo argentino ante Naciones Unidas. Y los corazones, como entonces, siguen estando divididos. (Producción: Déborah Friedmann, Ximena Aguiar y Javier Lyonnet)
Bienvenido por unos y otros
Miguel Carbajal, corresponsal de El País en la guerra de las Malvinas, contó que su condición de uruguayo le sirvió para abrirse puertas de argentinos y kelpers.


Buscando alcanzar la zona de conflicto, como otros corresponsales, había llegado hasta un avión Hércules en Comodoro Rivadavia, el único que llevaría periodistas a las Malvinas. Un militar sostenía una lista con los autorizados a abordar, todos argentinos. "`Yo tengo que ir, soy el único extranjero`, le dije. `¿Extranjero?` `Sí, uruguayo`. `Entonces no es extranjero, usted es un hermano`, dijo el militar". Y lo llevó.
Cuando llegó, al único hotel que existía en Malvinas, regenteado por "Mister King", no dejaba entrar argentinos. "Yo soy uruguayo", volvió a decir Carbajal. Y lo hospedaron.
"Conocían muy bien lo que era Uruguay. Durante años, para las Malvinas, el puerto de abastecimiento fue Montevideo. Y las hijas de los kelper venían a estudiar becadas al British", explicó Carbajal.
"Uruguay es un país amigable"
John Fowler vive en Port Stanley desde 1971. Tiene 64 años, es británico, y trabaja como corresponsal para la agencia Mercopress. "Siempre hemos visto a Uruguay como un país amigable a nosotros, y no hay una razón para cambiar este punto de vista", dice. "Montevideo es el vínculo entre nosotros y el continente, y también con el mundo", sostiene Fowler. Señaló que desde hace un año las islas volvieron a retomar las importaciones de numerosos productos desde Uruguay. Cuando estalló la guerra el domicilio de Fowler en la isla fue considerado por el ejército británico como una casa segura, por lo que sirvió de refugio para pobladores. Durante la guerra tres mujeres murieron por "fuego amigo" en su casa: fueron las únicas víctimas civiles.

Fuente original:



El País de Urugay
Extraído de:
www.malvinense.com.ar

Ayuda de países a la Argentina

Hola a todos!vuelvo después de un tiempito,en esta entrada haré un resumen de los países que apoyaron política y militarmente a la Argentina durante la guerra.Los datos provienen de todos los libros que he leído a lo largo de mi vida y publicaciones y todo tipo de información que fui recolectando de distintos medios.

Israel
* espoletas,repuestos e instructores de los Dagger que habían quedado antes de Abril de 1982
* a través de una triangulación con Perú, aceptó vender tanques suplementarios,respuestos y espoletas electrónicas
* se especula con que proporcionó información de Inteligencia


Brasil
* suministró durante la guerra dos aviones EMB-111 Bandeirante en versión patrulla marítima para la Armada Argentina(pero no fueron configurados para llevar armas).Vinieron a reemplazar a los dos P-2H Neptune que quedaron fuera de servicio luego de la misión del Sheffield
* extraoficialmente se dice que los servicios brasileños aportaron a sus pares argentinos cierta información sobre las verdaderas intenciones del petrolero Hércules.


Venezuela
* gran cantidad de municiones de 7.62mm
* bombas MK-82/84
* algunos torpedos
* tanques lanzables para Mirage III y repuestos para éste avión

 
Libia
* 15 misiles aire-aire Matra R530 con cabeza buscadora por infrarrojos
* 5 misiles aire-aire Matra R530 con cabeza de autoguiado por radar semiactivo
* 20 misiles aire-aire R550 Magic
* 20 misiles Istrella con lanzador Kasef (SAM-7)
* 60 misiles Istrella con lanzador Maksuf (SAM-7)
* 10 morteros de 60mm con accesorios
* 492 proyectiles de mortero de 60mm
* 10 morteros de 81mm con accesorios
* 498 proyectiles de mortero de 81mm superexplosivo
* 198 proyectiles de mortero de 81mm iluminantes
* 1000 bombas iluminantes de 26,5mm
* 50 ametralladoras calibre .50
* 49.500 proyectiles calibre .50
* 4.000 minas antitanque
* 5.000 minas antipersonales
* compromiso para buscar misiles AM.39 en el mercado negro de armas


Italia
* apoyo diplomático


Irlanda
* apoyo diplomático


Cuba
* unos días antes del desembarco inglés en San Carlos,Fidel Castro comunicó vía Cancillería a la Argentina que "cuidara San Carlos" ya que ése era el lugar más probable de un desembarco.La data de Castro la recibió por la KGB en Londres.Este hecho demuestra que la URSS ,de modo directo,se quedó expectante de algún guiño de Galtieri, quien no aceptaría una ayuda de los países a los cuales hasta hace poco venía combatiendo
* ofreció dos batallones (unos 5.000-6.000 hombres) de tropas especializadas en combate en clima frío (habían sido entrenadas por rusos en Siberia)
* ofreció aviones MIG-21 pilotados por cubanos
* ofreció MIG-23BN Flogger H (unidad especializada en ataques antibuque)
* ofreció atacar buques ingleses con sus submarinos clase "Foxtrot" y darle el crédito a los argentinos
* puso  en alerta baterías antiaéreas de SA-2, SA-3,SA-6, SA-8 y ZSU-23-4 para ser desplegadas en caso de la aceptación argentina de su ayuda.


URSS
* hay mucha tela para cortar con la ayuda soviética que más adelante profundizaremos en otra entrada, entrelo que desplegó se encontraron dos o tres barcos ELINT/COMINT/SIGINT disfrazados de pesqueros
* suministró fotos satelitales,éstas fueron bajadas en el Centro de Operaciones Electrónica que montó la FAA
* si bien no contaría como ayuda pero también contamos que utilizó aviones TU-95 desde Angola para seguir a la Flota británica y obtener infomación
* se sabe que se desplegó en la zona de conflicto un submarino nuclear y uno de propulsión convencional para al menos seguir a los buques británicos, y extraoficialmente los rusos ofrecieron hundir un portaaviones inglés y darle el crédito a los argentinos
* equipos de comunicación de alta tecnología para que los diplomáticos argentinos pudieran comunicarse con Buenos Aires sin ser infiltrados


España
* fue el único país europeo-occidental que condenó el ataque británico y no votó a favor de la Resolución de la ONU
* envió extraoficialmente un paper con indicaciones para tener en cuenta sobre los Harriers, ya que ellos conocían muy bien el modelo al operarlo en su Armada


Uruguay
* ofreció ser mediador en el canje de prisioneros entre la Argentina y Gran Bretaña
* preparó una el Operativo Maíz el cual habilitaría el Hospital Militar y el Hospital Maciel para recibir y ayudar a heridos que lleguen en gran escala
* pasó datos de detecciones de submarinos y buques sospechosos


Perú
* 10 aviones Mirage 5P con sus respectivos armamentos (misiles R550 y misiles aire-tierra AS.30)
* lotes de misiles SA-7 Strela
* oferta de envío de 10 pilotos para pilotear los Mirage,lo que fue cordialmente rechazado
* oferta de envío de tropas de Infantería de Marina para operar donde sean necesarias, también rechazados cordialmente para no involucrar a otra nación en el conflicto
* envío de números considerables de armamento secundario (municiones de fusiles,granadas,minas,etc)
* se comprometió a enviar inmediatamente su lote de misiles AM.39 que tenía encargados y que Francia enviaría mientras se libraba la guerra.La inteligencia francesa se enteró de dicha triangulación por lo que bloqueó el envío hasta el final del conflicto
* simuladores de entrenamiento e instructores para adiestramiento en el manejo de misiles AS30 y Strella.  * transporte de material bélico de Israel a Argentina.
* una versión agrega 17 torpedos de los que la mayoría se perdió con el Santa Fe
* partes de equipos electrónicos (radar, sistemas de control de tiro y otros).  

República Dominicana
* ofreció públicamente el envío de tropas para apoyar a la Argentina


Nicaragua
* ofreció públicamente el envío de tropas para apoyar a la Argentina


Ecuador
* municiones para los cañones AA de 20 y 35mm


Panamá
* apoyo diplomático